22 nov. 2011

Decisiones ante El Fin del Mundo de una dramática

Después de lo sucedido en las urnas este domingo, y como único antídoto útil que encuentro para ser inmediatamente feliz en esta realidad, he decidido dejarme llevar por los más superficiales instintos que me surjan.

Para empezar he pensado que leerme todo el blog de Popy Blasco puede ser una buena guía de la necesaria superficialidad. Además que Popy (él no lo sabe, pero ya es una de mis mejores amigas) ya dice algo parecido en su último post.

Luego, me dejaré llevar por la banda ancha de la casa de mamá, para meterme entre pecho y espalda todos los iconos (merecidos y no tanto) de la alta cultura pop en la que estamos inmersos; todavía no sé cómo la entropía no me ha destruido por no haber visto Twin Peaks, Falcon Crest o Dinastía.

Al llegar a Sevilla voy a crear de mi amiga Inma un personaje del underground sevillano. Cosa que será realmente fácil, porque ese underground todavía tiene las vigas puestas y no le han puesto la luz como se debe.

Aprovechando esa tesitura, me voy a convertir en un artista emergente en la ciudad aburrida y así será un poco más petarda, como poco.

Y cuando todo esto haya pasado de moda, no más de dos meses, me marcharé a Baiona para encomendarme a esos hombres velludos y con forros polares, que nuestra querida oráculo-del-sur particular me vaticinó, y así encontrar la sabiduría a través del sexo (y no hablo de aquel albergue en el que se dan talleres de fist-fucking).

Mientras tanto, voy a comprarme el TeleProgramas (que me suena un poco como el almanaque de Regreso al Futuro Parte II) y buscaré los programas más interesantes de Intereconomía, porque he descubierto que esta cadena es lo último en humor de diseño e ironía fina. Para muestra un botón:


Ya me comentaste lo del parche... Y, aunque me parece fascinante tal imagen en televisión, sigo prefiriendo la mala leche de Daryl Hanna en Kill Bill, volúmenes I y II.

Actualización: Comentar lo jugoso, nunca mejor dicho, del vídeo; sus guiños al humor estúpido de la torpe Neox (el gran momento del minuto 1:33 es para el recuerdo), o todo el montaje que desarrolla la noticia, como ese guiño al anuncio de Pepsi en el que, el incomprendido (porque no se le entiende) Enrique Iglesias hace de emperador romano.

16 nov. 2011

Campañas contra el odio cuando el odio no está de moda





Gracias a AmbienteG, como siempre, quiero compartir estas dos campañas, muy distintas y muy polémicas.

El primer vídeo corresponde a una campaña holandesa que retrata cuatro perspectivas del odio. Resulta que en ese país avanzado se ha montado un "chocho enorme" por la forma de contar la historia de la víctima, que no está nada mal.

El segundo, unhate de Benetton. Menos controvertido que la vertiente gráfica de la misma campaña, este vídeo no defrauda; una factura visual envidiable, pero las imágenes que se han plantado en zonas céntricas de distintas ciudades del mundo son, por su sencillez, fuerza y efectividad, mucho más directas que el vídeo (para algo las imágenes las firman Fabrica, no Toscani, aunque para el caso es lo mismo).